A finales de 2007, House M.D. (emitida en abierto en España por la recordada cadena Cuatro con índices de audiencia históricos) no era simplemente una serie de televisión: era una liturgia semanal para millones de espectadores. El doctor Gregory House, encarnado magistralmente por Hugh Laurie, había popularizado en los hogares españoles términos clínicos como sarcoidosis, amiloidosis, vasculitis y, por encima de todos ellos, una ley no escrita que vertebraba cada episodio: «Nunca es lupus».

El lupus eritematoso sistémico, con su capacidad para imitar prácticamente cualquier síntoma patológico en el cuerpo humano, era la propuesta comodín de Foreman, Cameron o Chase en la pizarra de cristal del Princeton-Plainsboro. Y la respuesta de House era invariable: descartarlo con desdén sarcástico. Hasta que llegó la cuarta temporada.

Crítica Original Restaurado • Diciembre 2007

Seguro que todos los seguidores de House recordáis ese momento cumbre en cada diagnóstico diferencial:

«Pues bien, no revelaré en qué episodio, pero en la última temporada que están viendo los americanos y que pronto emitirá Cuatro: AL FINAL RESULTA QUE ERA LUPUS.»

Esto es claramente un síntoma de agotamiento de la serie, además de un signo de la decadencia occidental y del fin de los tiempos. El Lupus era la enfermedad intocable, la que se menciona en todos los diagnósticos diferenciales pero siempre se descartaba. Por culpa de estos guionistas vagos y disolutos ya nunca podremos repetir esa frase, ese mantra reconfortante…

NUNCA ES LUPUS • NUNCA ES LUPUS • NUNCA ES LUPUS • NUNCA MÁS.

El Episodio 4x08: «You Don't Want to Know»

El episodio en cuestión fue el octavo de la cuarta temporada, donde un mago sufre un colapso durante un truco de escapismo submarino. Cuando House finalmente confirma el diagnóstico de lupus, su propia expresión de sorpresa incrédula ante el pizarrón sintetizó a la perfección el sentir de la audiencia: los creadores de la serie, liderados por David Shore, acababan de dinamitar deliberadamente el mayor chiste recurrente de la televisión moderna.

La Cita de Espinof y el Boom Seriéfilo

Medios de referencia en la crítica audiovisual como Espinof (DR 67) se hicieron eco de la crónica de Pitodoble, analizando cómo los guiños metareferenciales enriquecían la televisión en plena transición hacia la cultura seriéfila global.