Categoría: Qué curioso! (Página 3 de 86)

Aquello que no sabíamos y nos hemos quedado de piedra al saberlo

El duende que desaparece

Hoy voy a hablaros de un conocido truco de magia matemático que seguro que la mayoría de vosotros conocéis, aunque tal vez no en una variante muy original que voy a enseñaros.

El otro día, en el seno del Rat, ese grupo mitad sociedad secreta mitad psiquiátrico, McLarenX me preguntó, ya que soy matemático, que le explicara cómo era posible esto:

Antes de que yo pudiera contestarle, lo hizo Chuano, quien, intuitivamente, había superpuesto los dos triángulos resultantes apuntando que no parecían ser iguales, sino que uno era ligeramente más grande como se ve en del lado más largo.

Chuano había dado con la tecla. El «truco» consiste precisamente en eso, esa fina franja que aparece de más a lo largo de ese lado al reorganizar las piezas, tiene exactamente la misma área que el cuadradito que falta abajo. Así que no hay tal misterio, todo sigue teniendo el mismo área.

Hay muchas variantes de esta paradoja: con cuadrados en vez de con triángulos, por ejemplo, pero no cabe duda de que las más originales e impactantes son aquellas en las que lo que se hace desparecer es una persona.

Una de ellas es la del Duendecillo Desparecido (The Vanishing Leprechaun), obra del canadiense Pat Paterson en 1968, que encontré hace muchos años en un maravilloso libro de Martin Gardner («¡AJÁ! Paradojas que hacen pensar»):

Pincha para ver la imagen más grande

Te recomiendo que imprimas la imagen en papel y la recortes por las líneas, obteniendo así tres piezas (dos arriba: 1 y 2 y otra más larga abajo: 3). Si tienes niños en casa, les encantará este truco.

Cuenta los duendes que hay en el dibujo ¿15? Correcto, vuélvelos a contar para asegurarte. Cambia ahora de posición entre sí las piezas de arriba (1 y 2) y vuelve a contar los duendes.

¿14? ¿Estás seguro? Vuelve a contarlos.

¿Pero cómo es posible que haya desaparecido todo un duende?

Seguir leyendo

La verdad sobre España y la II Guerra Mundial

¿Por qué Hitler no invadió España en 1940? ¿Por las negociaciones con Franco en Hendaya?

De eso nada, ésa es la trola que nos han vendido todos estos años, pero una foto inédita sacada de los archivos del IHCM demuestra que la Wehrmacht, o sea, el Ejército alemán, «fue detenido» en Hendaya por un honesto agente de la Benemérita Guardia Civil, que ante la ausencia de papeles que autorizaran el paso, «frenó la invasión» a la voz de :

«¡¡Ni Panzers ni hostias !!. Sin papeles no se pasa, y no me toque las narices que me conozco…. ¡¡Circule!!»

Revelación histórica enviada por mail por nuestro amigo Tocinito de Cielo.

«Echar un polvo»

Dicen que no es bueno no acostarse sin saber algo nuevo, así que voy a aportar mi granito de «sabiduría» con un poco de cultura popular.

Te aclaro el origen de la frase «echar un polvo».

Data de los felices años 20, unos años mágicos. España no se había metido en la guerra mundial y tuvo una postguerra muy feliz.

Los españoles conocieron el hedonismo, la buena vida y por consecuencia se incrementó el vicio del tabaco inhalado (el celebre rapé). Todos los hombres que se preciaban de elegantes llevaban en su bolsillo un bonito recipiente, en forma de caja, donde había polvo de tabaco (rapé), que se intercambiaba como signo de cortesía ¿quieres echar un polvo?. Pero como era de mala educación inhalar ante señoras, los hombres cuando sentían el síndrome de abstinencia salían del salón, con la excusa de echar un polvo.

Pero muchas veces la ausencia del salón, no era exactamente para inhalar rapé sino para tener un encuentro con alguna damisela en las habitaciones altas que tenían todas las casas de «buena familia» y se ausentaba diciendo: ??Voy a echar un polvo?, y se perdía por las habitaciones, donde se encontraba con su amante para un encuentro sexual…..

¿A que no lo sabías?

Vía e-mail

« Entradas anteriores Entradas siguientes »

© 2021 El Pito Doble

Tema por Anders NorenArriba ↑