Antes de que los vídeos virales de TikTok y los hilos de Twitter monopolizaran la risa digital, existió la gloriosa era dorada de las presentaciones de PowerPoint (.PPS) reenviadas por correo electrónico con música de Richard Clayderman de fondo. El 24 de octubre de 2007, Quatermain recibió uno de los ejemplares más ilustres de este subgénero por mediación de su propio padre («Quatermain Senior») y decidió inmortalizarlo en Pitodoble:
«El Sr. Quatermain Senior (o sea, mi padre) me ha enviado en popopoint esta información que me parece oportuno compartir con ustedes:
La Tienda de Maridos
Hace un tiempo se abrió una Tienda de Maridos. La tienda tenía la peculiaridad de que las mujeres que fueran a ella en busca de un marido debían de seguir las siguientes instrucciones escritas en la entrada:
- Sólo se puede visitar esta tienda una vez.
- Hay 6 plantas y el valor de los maridos aumenta a medida que se va subiendo de planta.
- Se puede elegir marido en cualquier planta o seguir subiendo a las siguientes plantas.
- NO SE PUEDE volver a bajar, excepto para salir del edificio.
Enterada de la apertura de la Tienda de Maridos, una mujer se dirige hacia ella para encontrar uno.
Primera Planta: El cartel de la puerta indica: «Estos hombres tienen trabajo.»
Sigue subiendo y el cartel de la Segunda Planta dice: «Estos hombres tienen trabajo y adoran a los niños.»
La mujer sube otra más y lee en la Tercera Planta: «Estos hombres tienen trabajo, adoran a los niños y son guapísimos.» —«¡Vaya!» piensa la mujer, pero se siente obligada a seguir subiendo.
Llega a la Cuarta Planta y el cartel dice: «Estos hombres tienen trabajo, adoran a los niños, son guapísimos y ayudan con las tareas de la casa.» —«¡Madre mía! ¡Casi no puedo creerlo!» exclama. Pero a pesar de ello sube a la quinta planta.
En el cartel de la Quinta Planta pone: «Estos hombres tienen trabajo, adoran a los niños, son guapísimos, ayudan en casa y son super-románticos.» Siente la tentación de quedarse, pero no puede resistirse a seguir subiendo.
Accede a la Sexta Planta y una pantalla luminosa dice:
«Eres la visitante nº 31.456.012 de esta planta. En esta planta no hay hombres, sólo existe como prueba irrefutable de que las mujeres son imposibles de complacer. Gracias por visitar la Tienda de Maridos.»
La Tienda de Esposas
Para evitar un conflicto de géneros, el propietario de la tienda abrió también una Tienda de Esposas justo enfrente y con idénticas normas de acceso. Esto es lo que hay:
Primera Planta: Tiene esposas que adoran el sexo.
Segunda Planta: Hay esposas que adoran el sexo y tienen dinero.
Se desconoce el contenido de las plantas tercera hasta la sexta. ¡Nunca han sido visitadas por ningún hombre!
La Sociología del Chiste Corporativo en la Era del Correo en Cadena
Más allá de los tópicos arquetípicos de la comedia de pareja de finales del siglo XX, la parábola de la «Tienda de Maridos» funciona como una aguda metáfora sobre la paradoja de la elección analizada por el psicólogo Barry Schwartz: cuando las opciones parecen ilimitadas, la expectativa de encontrar algo aún mejor en el siguiente nivel paraliza la satisfacción presente y conduce a la frustración inevitable.
El Estatus de Clásico Imperecedero
El relato sobrevivió a la decadencia de las presentaciones .PPS y continúa circulando hoy en día adaptado a redes sociales y monólogos teatrales, manteniendo intacta su capacidad para arrancar una sonrisa cómplice sobre las contradicciones del deseo humano.