Hoy he leído una noticia que me ha parecido totalmente indignante y reprochable a los autores del incidente.
Se trata de la Hermandad de la Siete Palabras y los Policías Locales (¿no estaba la policía para servir?, parece que no en Sevilla?) y de la multa que le pusieron a esa anciana por recriminarles su acción. Y encima salía de una misa de difuntos. Tiene guasa la cosa.

La pobre mujer, indignadísima por la multa (y nosotros también)
Podéis leer la noticia en el ABC
A ver si son capaces estos “señores”, de tener la misma valentía frente a otras personas menos indefensas y más pendencieras. Parece que en vez de placas, les han dado áuras divinas y se creen en el derecho de hacer lo que les de la gana y además sin que nadie les diera vela en ese entierro. Otra cosa hubiera sido que les hubiesen llamado por ese tema, pero dudo que exista esa persona, aunque la verdad es que en la viña del señor, hay de todo.
Espero que a estas personas “tan humildes” y “tan simpáticas”, les destinen hoy al macro botellón y les digan a algunos de los jóvenes que no pueden orinar en la esquina, que no pueden recriminarles por decirles esto ultimo y que además se atrevan a ponerles una multa de 300 € a cualquiera de ellos.