
Bueno, bueno, bueno… ¡la que se ha liiado! Basta dar un paseíto por los comentarios del post “Protocolo de actuación anti-marketing telefónico. La venganza” para darse cuenta del estado de crispación de algunos teleoperadores, aunque me alegra ver que no todos carecen de sentido del humor, y algunos de los que han dejado su comentario (y que reconocen que trabajan de teleoperadores) han entendido en su justa medida lo que es un texto de humor.
Me gustaría aclarar una confusión que veo que ha proliferado en los comentarios: se han dado por aludidos ( y ofendidos
) muchos teleoperadores de los que trabajan en atención al cliente de alguna compañía, y han descargado su ira hacia los clientes que les llaman para que les resuelvan sus problemas.
En mi humilde opinión, no tiene nada que ver la velocidad con el tocino, ni hay que mezclar churras con merinas. Yo creo que una cosa es el teleoperador de telemarketing y otra, pero que muy distinta el teleoperador de un CAT. Cierto que ambos utilizan el teléfono como instrumento de trabajo, pero ahí se acaban las similitudes ya que son empleos bien diferentes puesto que:
- El de telemarketing llama al ¿cliente?, es decir su trabajo consiste en hacer llamadas (generalmente no deseadas por el receptor), mientras que del CAT es llamado por el cliente, su trabajo consiste en atender llamadas
- Por tanto el de telemarketing es un empleo similar a un comercial, que vende un producto, mientras el del CAT es un empleo similar a un técnico que te arregla una avería o soluciona un problema
- El de telemarketing no presta ningún servicio solicitado. El supuesto servicio que prestan (informar de un producto) es algo que no se ha solicitado y en el 99% por ciento de las veces no se desea recibir porque es molesto. El del CAT sin embargo presta un servicio que el cliente ha contratado y paga (mi contrato de telefonía o ADSL o lo que sea y que pago mensualmente, incluye un servicio de atención al cliente)
Así pues no consigo entender como teleoperadores de CAT se han podido dar por aludidos ¡y ofendidos! por esa humorada, argumentando en su defensa que los clientes que les llaman es que se las traen….. (que también es cierto muchas veces, pero es otra historia)
Leer más »