¡Franco vive!
Espeluznante descubrimiento el que ha realizado Wakai: La muerte de Franco fue un montaje y sigue vivo.
A pesar del hermetismo de sus paradero ha sido sorprendido en la actualidad veraneando en Benidorm:
Espeluznante descubrimiento el que ha realizado Wakai: La muerte de Franco fue un montaje y sigue vivo.
A pesar del hermetismo de sus paradero ha sido sorprendido en la actualidad veraneando en Benidorm:
Rufo ha estado con Garrafa pasando un fin de semana romántico-gay de playa con sus familias y le ha hecho a Garrafa una foto para que veamos cómo se lo monta:

Si copiar como los mangurrianes de antes no es lo tuyo y estás pez en tu asignatura de informática de la Universidad de Murcia, siempre puedes ir a ver al profesor a una tutoría y… bueno, el nombre de donde tienes que ir lo dice todo…

Lo descubrió Webmaniacos y, ciertamente, es un nombre muy desafortunado ¿en qué estarían pensando?
Sin palabras me he quedao, hoygan
Esto es lo más afectante que he visto en mucho tiempo. No sé si demandar a los cachondos de Flapa por haberme causado transtornos neuronales irreversibles al mostrarme este vídeo. En todo caso, ahora se los causamos nosotros a ustedes:
Qué decir de la noche de ayer, una noche histórica en la que vivimos algo único. Tras vibrar en mi casa viendo el partido Nemo, Trucha, Jekyll, Mandawevos, Sor Tea y un servidor, salimos a la calle a empaparnos del ambiente tan especial.

Nemo y yo no estuvimos en Viena como Garrafa en semifinales, pero lo vivimos intensamente en Sevilla
La Avenida de la Constitución era un continuo devenir de gente de lo más variopinto, pero con un denominador común: el color rojo

Estas bellas muchachas no quisieron perderse la oportunidad de retratarse con sus blogguers favoritos
Ya en la Puerta de Jerez aquello era el delirio, al grito de “¡Soy español, español!” y “¡Alemán el que no bote!” aquello era una fiesta impresionante.

¿Se nota que somos españoles? Bueno, el de atrás no lo tengo muy claro… 
Vídeo grabado por Sor Tea
Y entre tantísima gente no faltaba ni siquiera aficionados alemanes que con deportividad y buen humor compartían la alegría con nosotros

Mandawevos y yo mismo consolando a una guapa alemanita
En fin, una noche única e histórica. Como rezaba una camiseta que vimos: España, ya es nuestra.
