Categoría: Como la vida misma (página 2 de 48)

A mí me pasa

La tira la he creado muy fácilmente en el iPad con la aplicación iRageMaker ¡os la recomiendo!

No pierdas el SUR

No pierdas el SUR es la nueva campaña publicitaria de Cruzcampo con la que quieren llegar a la inmensa mayoría de amantes de la cerveza y a la que hemos asistido a un evento relacionado con la misma, entre otros, Quater y yo pispo.

Todo comienza cuando Quater me llama para preguntarme si tenía libre la tarde del jueves, que casualmente acababa de cambiar a mi compañera de curro. Me cuenta en que consiste el evento, y claro a una presentación de Cruzcampo, siendo siempre en cuestiones cerveciles nuestra bandera (y dando cerveza «degratí»), no podíamos decir que no. Encantado de la vida.
Una vez dentro de la antigüa fábrica, nos encontramos con viejos conocidos de la blogosfera y con nuestro amigo Luis Rull, que fue el que pensó en nosotros cuando le mencionaron «Cerveza» y «blogs». :D Solo faltaba la pataky para ser la noche perfecta.

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ERE en el Belén

Mañana quiero empezar a poner el belén (o los belenes) en mi casa, y, como estoy en crisis, y además estoy en la Facultad de Ciencias del Trabajo, tengo que hacer un Expediente de Regulación de Empleo. Las decisiones que voy a tomar son las siguientes:

Pastores. Para nadie es un secreto que en todos los belenes hay más pastores que ovejas, parece absurdo, pero siempre ha sido así. Por supuesto me veo obligada a deshacerme de todos, menos uno. Instalaremos pastores eléctricos (cercas electrificadas) con el fin de controlar a las ovejas, y, una vez instalado, se plantea la posibilidad de sustituir, en breve, al pastor por un perro con experiencia.

Personajes gremiales. Es sorprendente la cantidad de artesanos que puede haber en un belén: el herrero, el panadero, el de la leña, el carpintero (haciendo una desleal competencia a San José que se ha cogido baja paternal), el tendero,… y sin embargo es, también, sorprendente ver los pocos clientes que hay. La decisión que hemos tomado es despedir a todos los artesanos, es duro, pero no ha quedado otro remedio. En su lugar hemos contratado a un chino, que en un pequeño comercio fabricará y venderá todos los objetos que vendían los artesanos. (Si el chino decide subcontratar 15 menores para sacar el trabajo es un tema en el que no nos debemos meter).

Posadero. El chino se hará cargo también de la posada. Además, últimamente habían llegado quejas de atención al cliente por parte de José y María. La posada podría funcionar con el sistema de cama caliente.

Ángel anunciador. Suprimidos casi todos los pastores, no tiene sentido la figura de un ángel anunciador. Se sustituye por un anuncio luminoso, en donde además podremos anunciar las ofertas del chino.

Castillo de Herodes. A Herodes le mantengo en su puesto, no es que haga mucho, pero manda, y no es cuestión de ponerse a despedir directivos. Soldados, me quedo con dos por razones de seguridad, (que bastante calentita está la zona) pero los externalizo. Los contrataré por medio de Prosegur Castillos, para que me presten servicio como guardas de seguridad. Ahorro en costes fijos y gano en flexibilidad.

Paseantes varios. Es sorprendente ver la cantidad de personajes que abundan en un belén sin hacer nada, absolutamente nada. Todos despedidos. Esto lo teníamos que haber hecho hace tiempo.

Paseantes con obsequios. He observado que otro grupo de paseantes, algo menos ociosos, pero no mucho más productivos, se dirige hacia el portal con la más variada cantidad de objetos. Uno con una gallina, otro con una oveja, otro con una cesta, otro con un hatillo (¿qué llevará el misterioso personaje del hatillo?),…

Puesto que todos tienen el mismo destino, organizaremos un servicio de logística, para rentabilizar el proceso. Despediremos a todos los paseantes, uno de ellos se quedará con nosotros por medio de ETT, y con ayuda de un animal de carga recogerá las viandas cada tres días y las acercará al portal.

Reyes Magos. Por supuesto con un solo rey es más que suficiente, para llevar el oro, el incienso y la mirra. Eliminamos dos reyes, dos camellos y los pajes. Posiblemente nos quedemos con el rey negro para no ser acusados de racistas, además es posible que quiera trabajar sin que le demos de alta. Tengo que estudiar, también, la posibilidad de dejar tan solo el incienso y vender el oro y la mirra a otra compañía, ya que debemos de reducir al máximo la inversión en regalos de empresa.

Mula y Buey. La única función de estos animales es dar calor. Esta función será desempeñada por una hoguera, que gasta menos combustible. Realizaremos un assessment center con los dos animales, y el que lo superé trabajará como animal de carga en el servicio de logística antes citado.

San José y la Virgen María. Está más que demostrado que el trabajo que hacen ambos en el portal puede ser desempeñado por una sola persona, y evitamos dos bajas de maternidad/paternidad. Por razones de paridad nos quedamos con la Virgen María y, lamentablemente, tenemos que despedir a San José.

El niño Jesús. A pesar de su juventud tiene mucho potencial. Le mantenemos como becario, hasta que demuestre su valía.

El Belén queda pues de la siguiente forma: Un pastor, con ovejas en un cercado, un chino con un comercio/posada de 24 horas, Herodes y dos guardas subcontratados, un paseante, por ETT, con la mula (o el buey) haciendo repartos, el rey negro (ilegal), la virgen y el niño.

Va a ser mas soso que otros años, pero nos vamos a ahorrar una pasta.

Vía e-mail

La vie en rose

La «vida en rosa» sólo pasa en las películas, en la literatura y en las canciones de Edith Piaf. La realidad… bueno, la realidad es otra cosa.

De leones y funcionarios

Dos leones huyeron del jardín zoológico. En la huída cada uno partió con rumbo diferente. Uno fue para la selva y el otro para el centro de la ciudad. Los buscaron por todos lados, y nadie los encontró.

Después de un mes y para sorpresa de todos, volvió el león que había huido para la selva. Regresó flaco, famélico y febril. Fue reconducido a la jaula.

Pasaron ocho meses y nadie se acordó del león que había ido para el centro de la ciudad hasta que un día el león fue recapturado y llevado al zoo. Estaba gordo, sano y desbordante de salud.

Al ponerlos juntos , el león que huyó para la selva le pregunta a su colega:

– ¿Cómo estuviste en la ciudad tanto tiempo, y regresas tan bien de salud? Yo fui a la selva y tuve que regresar porque casi no encontraba qué comer.

El otro león le explicó:

– Me armé de coraje y fui a esconderme a un Organismo Público. Cada día me comía a un funcionario y nadie advertía su ausencia.

– ¿Y por qué regresaste?? ¿se acabaron los funcionarios?.

– Nada de eso. Los funcionarios públicos nunca se acaban. Sucede que cometí un error gravísimo. Ya había comido a un director general, dos superintendentes, cinco adjuntos, tres coordinadores, diez asesores, doce jefes de sección, quince jefes de división, cincuenta secretarias, docenas de funcionarios, y nadie los dio por desaparecidos. Pero el día que me comí al que servía el café… ¡¡se jodió todo!!

El aburrimiento da para mucho

Vía plurk de enlavin

Lo que piensan las madres

El original (en inglés) aquí.

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