Llame al Rey de España

Hay que ver lo complicado que se ha vuelto esto del servicio técnico de informática. Una empresa cualquiera, uno de los curritos llama a su centro de atención a usuario de informática:

- Sí, dígame…
- Hola, buenas, verá… es que tengo un problema…
- Ajá, la impresora ¿no?
- No, no, no… es el programa éste… el Word
- Un momentito (tecleando) A ver, dígame su nombre
- Adolfo Cifuentes Martín
- Ajá… Contabilidad ¿no?
- Sí
- Un problema con el Word… Pues eso tiene usted que llamar al Rey de España
- ¿Cómo dice?
- Sí, llame usted al Rey de España y ya le dirán algo para que nos vuelva llamar a nosotros
- Pe… pe… pero ¿como voy a llamar al Rey de España? ¿eso como va a ser?
- Mire, es el procedimiento que tengo yo aquí.
- ¿Al Rey de España?
- Sí, busque el número de la Zarzuela y llame
- Bueno… me deja usted de piedra…
- Es el procedimiento, señor.

5 minutos más tarde:

- Oiga, que soy el de antes, Adolfo
- Ah sí, el de la impresora…
- No, no, el del Word. Mire que he estado llamando a la Zarzuela
- Muy bien, ¿y que le han dicho?
- Me han mandado a paseo
- No puede ser, vuelva a llamar, le tienen que pasar con el Rey de España y él le dará un codigo que deberá usted pasarme
- Oiga que no, que les he dicho que era de esta empresa, que tenía un problema informático y que me habían dicho ustedes que tenía llamar ahí…. que me han tomado por loco
- Mire, sin ese código del Rey de España no puedo hacer nada, vuelva a intentarlo
- Cagon tó…

10 minutos después:

- Oiga, que no hay manera, se han cabreado y tó
- ¿El Rey de España?
- No, la señorita de Zarzuela que me ha atendido. Dice que tienen mi teléfono y que dará parte a las fuerzas de seguridad del Estado si vuelvo a llamar.
- Pues normalmente la gente no tiene problemas, a ver si le han notado a usted que es republicano…
- ¡Pero oiga! ¿eso que tendrá que ver?
- Hombre, mucho, está usted llamando al Rey de España, caballero.
- ¡Pero yo a mi no me han preguntado, ni he dicho en ningún momento que sea republicano!
- Se lo habrán notado en la voz, hombre de Dios, a ver, diga ¡Viva el Rey!
- No me da la gana
- Dígalo, hombre: ¡Viva el Rey!
- ¡Viva la República!
- ¿Lo ve? Lo tendrán fichado. A ver, voy a mirar en la base de datos del ministerio, con un empalme con chicle que me hizo mi cuñao…. Su nombre era…
- Adolfo Cifuentes Martín
- A ver… (tecleando) sí… aquí está, claro ??Adolfo Cifuentes, condenado a la cárcel por republicano?
- No, pero ése es mi abuelo, que se llamaba como yo, lo metieron en la cárcel en el 39.
- Una pena, oiga
- Ya le digo
- Pues sin el código del Rey de España, a ver qué hacemos… Por cierto, no se toque.
- ¿Cómo? Que no toque ¿qué?
- Que no se toque, que no se toque usted
- ¡Pero, oiga! ¡Que yo no me estoy tocando!
- Ya, ya…
- ¡Que no! Pero bueno… ¿es que la webcam graba sin permiso? Otia, no lo sabía
- No se preocupe, no pasa nada
- Verá es que me he desabrochado el pantalón porque he comido mucho y me apretaba y desde el ángulo de la webcam podría parecer que… pero tenía la mano en el teclado ¿eh?
- Que no se preocupe, hombre, que le estaba tomando el pelo
- Pero ¿como puedo apagar la webcam para que no me vea? Qué vergüenza. Imagine que también me hubieran visto desde Zarzuela cuando he llamado
- Lo mismo se pone la reina cachonda y tó
- Pues sí.
- Bueno, volviendo a su problema con el Word, ¿qué le pasa?
- Que quiero jugar al tetris con él y no puedo
- Ya… jodida la cosa. Pues va a tener que reinstalarlo
- ¿Y cómo lo consigo?
- De internet, hombre de Dios, de Internet, usted ponga ??instalar word? y ya está, se instala solo
- Ah, pero donde ¿en el Google?
- Donde usted, quiera, usted escríbalo donde sea, en la calculadora de windows, si quiere
- Vale, pero me pedirá un número de clave o algo para instalarlo ¿no?
- Sí, claro
- ¿Y cual es?
- Eso tiene usted que llamar al Rey de España para que se lo dé.