Sevici, una alternativa de transporte público

Bicicletas de Sevici en Barqueta

El Pito Doble, en virtud del convenio establecido con el Ayuntamiento en una reunión de alto nivel que tuvo lugar entre Quatermain y varios concejales del consistorio sevillano, dedica, de forma desinteresada, y a partir de ahora, un 1% de su espacio a iniciativas de interés ciudadano.

Reunión Convenio Ayuntamiento
Quatermain y varios miembros del Pito Doble negociando favores gubernamentales

Para romper el hielo comienzo yo con este análisis del servicio de bicicletas de alquiler municipal Sevici. Llevo ya varias semanas utilizándolo y debo decir, que, en líneas generales, constituye una magnífica alternativa de transporte público. Para empezar es barato, por sólo diez euros al año no hay excusa para sacarse una tarjeta de abono, con dos taxis que te ahorres ya la tienes amortizada. La forma de suscribirse más fácil es a través de la web de Sevici, en ella puedes sacar un impreso personalizado que luego tienes que enviar por correo ordinario. En este trámite ten cuidado porque te piden también un número de pin que luego necesitarás cada vez que retires una bicicleta, así que mejor apuntarlo en algún sitio no se nos vaya a olvidar. Después suelen tardar entre uno y dos meses en enviarte una tarjeta como la de la foto en tu buzón (un tiempo de respuesta bastante largo en mi opinión).

Tarjeta de abonado Sevici

Una vez tienes tu tarjeta el procedimiento para retirar una bicicleta es bastante fácil, aunque debo reconocer que yo, la primera vez, me lié un poquillo y tuvo que ayudarme una chica con experiencia (ésto es una constante en mi vida). Para empezar hay que tener en cuenta que la tarjeta no se introduce en el lector convencional, que está sólo para que la gente que utiliza el abono semanal meta su Visa, Mastercard o similar. Hay que pasar el reverso de la misma por una superficie lectora que se encuentra en la parte izquierda del poste de recogida. �sto es un acierto del sistema porque como después tienes unos segundos para recoger tu bici del anclaje seguro que mucha gente con los nervios se dejaría la tarjeta metida en la ranura si se usara el sistema de toda la vida.

Poste de retirada de bicicletas

El menú de la interfaz de retirada no es difícil de seguir, la única pega es que para todas y cada una de las acciones tienes que apretar el botón de validación, lo que puede ser útil para un par de procesos críticos como introducir tu pin o marcar el número de la bici que quieres, pero para los demás como hay opciones de volver hacia atrás no tiene mucho sentido y ralentiza el proceso bastante tener que estar confirmando cada pequeño paso.

Aviso para usuarios novatos: Una vez hayas seleccionado en el poste el número de tu bici, como último paso tienes que apretar el botón verde de la borneta de anclaje para poder liberarla.

Es muy recomendable, antes incluso de pasar tu tarjeta, que chequeeis las bicis disponibles y preseleccioneis la que os vais a llevar. Yo, particularmente, me fijo siempre en lo siguiente:

1. La altura del sillín: Ahorras tiempo si pescas una bici que tenga la altura adecuada a tu estatura.
2. La clavija reguladora de altura. En muchas ocasiones está rota o cedida.
3. Es habitual encontrar ruedas pinchadas o flojas.
4. También pasa a menudo el que las cadenas estén sueltas.
5. Es más raro, pero a veces el manillar de selección de piñón está atascado.
6. No es vital, pero conviene comprobar que el timbre esté operativo.

El único problema de la preselección es que sólo la haces tranquilo si no hay cola para retirar, ya que de nada te sirve escoger la bici de tus sueños si el que va delante te la sisa, así qué más de una vez no tienes más remedio que seleccionar a ciegas, y en ocasiones tienes que devolver varias bicis seguidas por alguno o varios de los problemas anteriores.

Un problema que se está dando en algunas paradas es el propio éxito del servicio, ya que cuesta, a ciertas horas, encontrar una bici disponible en algunos puntos clave. En la rotonda del Alamillo, por ejemplo, es difícil encontrar una después de las 8:30 de la mañana. El problema inverso también se da, es decir, te puedes encontrar la parada sin huecos libres para dejar tu bici y una de dos, o te esperas a que alguien recoja otra o te mueves a otra parada.

Una vez tienes tu bici ya puedes disfrutar durante media hora de la misma sin coste adicional. Si vas a estar más tiempo el truco consiste en saberse una parada intermedia donde anclarla y pasar a recoger otra para que se reinicie el tiempo. El sistema te permite hacer esto sin problemas. Hay que tener cuidado, no obstante, porque a veces el sistema falla y puede que te estén contando como tiempo de alquiler incluso cuando ya has devuelto tu bici. A mi me ha pasado una vez y me han cobrado cincuenta céntimos de más, pero algún usuario me ha contado que tuvo que reclamar porque le contabilizaron quince horas extras. Para asegurarnos que no hay problemas de este tipo, lo mejor es que, una vez ancles la bici y te asegures que está bien sujeta, imprimas un recibo desde el poste de Sevici y luego lo contrastes con los detalles de tu cuenta en tu página personalizada de Sevici. Si hay alguna discrepancia siempre puedes reclamar con tu recibo.

Bicicletas de Sevici

La valoración general, salvo los problemas que he comentado, es positiva. La bici es cómoda y ligera (teniendo en cuenta la limitación que supone la estructura de acero que tiene para poder realizar los anclajes), y para ciertos trayectos dentro de Sevilla, teniendo en cuenta que es una ciudad muy plana, es mucho más cómodo y práctico que las alternativas (taxi, coche privado, autobús o incluso bicicleta particular), además de nada contaminante. Por último, aunque no tenga que ver con el servicio, quisiera lanzar dos quejas sobre malas prácticas ciudadanas.

1ª queja, dirigida a ciclistas estresados: El carril bici es un carril de paseo, no está para correr el Tour de Francia, y en muchos tramos es inevitable que haya un tránsito de peatones bastante intenso, así que no pasa nada por frenar y relajar el ritmo para seguridad de todos.

2ª queja, dirigida a algunos peatones: El carril bici está para que se respete, entiendo que en algunas zonas es complicado pero en los tramos en los que hay espacio holgado para ciclistas y peatones, ¿por qué co*$%& no se echan a un lado? ¿tanto cuesta desplazarse medio metro a la izquierda cuando para cruzar una avenida de coches a veces tienes que recorrer cincuenta metros para encontrar un paso?

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