Díganme si no es un “peaso” de hallazgo esto que leí ayer en la revista Boulevar 21, que me compró Nemo.

Una estudiante británica de arqueología ha encontrado un chicle neolítico con 5.000 años de antigüedad. Del sabor no se sabe nada, porque aún no han encontrado voluntarios para probar su materia prima: la corteza de abedul.

a ver quien es el guapo que prueba el chicle, porque este no creo que te quite el S.S.P.