Recuerdos de mi infancia

Hombre cagando

Cuando era una cría mi hermano hizo que nos aprendiéramos esta historia que hacía que nos riéramos cada vez que la recitábamos a escondidas de mis padres. Yo ya la había olvidado pero ayer jugando con sus hijos, volvieron a recitarla. Que buenos recuerdos.

Un hombre entró en una iglesia, y el cura dijo: “Recemos” , y el hombre entendió “caguemos”.

Cagó y cagó que hasta la puerta de la iglesia llegó.

Entonces el cura dijo: “¡Detened a ese loco!”. Y el hombre entendió: “Has cagado poco”.

Cagó y cagó que hasta la puerta del Ayuntamiento llegó. El que supo nadar se salvó y el que no, en la mierda se ahogó.

No es que sea la historia más apropiada para enseñársela a unos críos, pero estas cosas guarrillas les suele hacer mucha gracia.

Por cierto antes de jugar con ellos estábamos sentados en la mesa comiendo, y uno de ellos estuvo sentado a mi lado durante toda la comida cantándome la canción de:

Yo tengo un moco, lo saco poco a poco, lo redondeo, lo miro con deseo, yo me lo como, y como sabe a poco ¡volvemos a empezar! Yo tengo un moco�.

Los padres y los tíos se tienen el cielo ganado :-).

También recuerdo esta otra historia:

Era una noche de invierno / Cuando más brillaba el sol, / Y una manada de cerdos / Volaba de flor en flor�

Creo que continuaba pero no me acuerdo :-(

Actualizado: Mi hermano si que se acordaba y esta tarde me ha dicho como era:

Una mañana muy temprano, cuando aun no lucía el sol una manada de cerdos volaba de flor en flor, un cerdo le dijo a una flor: “Oh flor de mi jardín que apestas a calcetín, eres tan fea y tan asquerosa que pareces una vaca tuberculosa”.

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