Enrique Dans y el Garrafa
Después de haberse conocido este pasado fin de semana y tras haber forjado una gran amistad a base de que el Garrafa le rellenara continuamente el cubata a Antonio Pons Enrique Dans, el Garrafa invitó a Enrique Dans y a La chica de la tele a que conocieran la provincia de Cádiz, ofrecimiento que aceptaron de inmediato.
Cuando Enrique Dans y señora llegaron a casa del Garrafa, éste los sacó por ahí y para introducirles más en su ambiente lo lleva al local donde ensaya su chirigota para el carnaval, y allí se produce la siguiente escena:
Garrafa: ¡”Gordo“, coge la caja y prepárate que vamoampesá!
Gordo: ¡Espérate que vengaer “Cabesa“, que se la llevao pa tensa´la!, ¡”Cabesaaaaaaa”!, ¡Ven pacá, cabróoon!
Garrafa: Bueno, pontonse llama ar “Canijo” y que prepare la guitarra.
Gordo: ¡”Caníoooooooo”! ¡Coge la guitarra, picha!
Canijo: ¡Espera un momento, quillo, que la´stoy afinando!
Gordo: Cagonlo´muertos ¡A vé cuando carajo vamoaempesá aquí! ¡”Peluca“, “Cuñao“, “Curriqui“, “Pepote“, “Luichi“, “Selete“… Venirse pacá quencuanto esté la caja y la guitarra empesamo!
Tras esto, Enrique Dans se queda estupefacto al escuchar semejante retahíla de nombres, por lo que se dirige a su amigo:
Enrique: Oye, no es por nada, pero estoy alucinando… ¿Cómo es posible que os entendáis así? ¿Es que aquí no hay nadie que tenga nombre de pila?
Garrafa: - Sí…, “Er Petaca“
(Esta historia no es real ¡pero podría haberlo sido!
)






Yo también me parto, es que el “idioma” andaluz no tiene precio, bendito sea…
Quatermain, nunca te has pensado el ser guionista o algo así, porque tus historias son de los más verosímiles, qué arte.
A ver, momentito, aclaremos… este post levanta falsos testimonios:
1.- En primer lugar, y sumamente importante: El Garrafa no me rellenó en ningún momento el cubata. Era Guinness de la buena (mucho más saludable, sobre todo en presencia cercana de garrafoneros)
2.- En ningún modo debe colegirse que la gran amistad forjada entre Alemarín y Antonio Pons deba ser atribuida a la presencia de esencias etílicas, sino a la profundidad de la conversación mantenida (profundidad, eso sí, que iba aumentando paralelamente - o perpendicularmente, ya no me acuerdo - al número de rellenados de Guinness)
Un abrazo,
Enrique
Ja, ja, tienes razón, Enrique, al que rellenaba los cubatas el Garrafa era a mí y ya no sé ni lo que digo…
Gracias por tu sentido del humor.
Mira pichulin como sigas levantando farsos testimonios acerca del habla gaditaniti vi a llama ar babusha, ar cocacola, ar musaraña y ar trompeta y te van a pegá una paliza.
uy, uy, uy como en las pelis de ganster ¡que viene la camorra gaditana!
“Antonio Dans (o Enrique Pons, ya ni lo sé) ”
, pobre Antonio, ¿o es Enrique?, a este paso vamos a terminar borrándote el nombre, y todo por mi culpa 
Jjeejjejeejeje, si de verdad queréis entedernos a los andaluces no os perdáis el curso de andalúz http://titokokin.blogspot.com/2006/11/curso-de-andaluz.html.